El poema sobre el Cid dedicado al duque de Alba por un escritor-soldado
1568 fue el gran año triunfal del duque de Alba en Flandes. La brillante victoria que obtuvo en la batalla de Jemmingen sirvió para que le dedicaran todo tipo de loas y, como vimos en otro artículo , una de ellas se plasmó en la colocación de una estatua suya en Amberes con el bronce de los cañones capturados al enemigo, muy polémica porque ese tipo de efigies en vida sólo se dedicaban a los reyes y Felipe II no tenía ninguna en aquella tierra, de ahí que el gobernador terminara retirándola porque además la consideraba humillante para los holandeses. Pero eso fue más tarde; antes, el que fue nombrado capitán general de Flandes vivía una de las cimas de su carrera y por eso hubo otras manifestaciones de enaltecimiento. Una de ellas, la publicación en la misma ciudad de una obra titulada Los famosos y heroycos hechos del invencible y esforçado Cauallero, honra y flor de las Españas, el Cid Ruy Diaz de Biuar: con los de otros varones Illustres dellas, no menos dignos de fama ...