Retrato post mortem de Velázquez en la capilla ardiente
Éste es el último retrato que se conserva de Velázquez, fallecido de viruela el 6 de agosto de 1660. Realizado al carboncillo, lo curioso es que se hizo post mortem , en la capilla ardiente misma, justo antes de proceder a darle sepultura. La autoría corresponde al artista cordobés Juan de Alfaro y Gámez, uno de sus aprendices, que entró a trabajar en el taller del fallecido siendo adolescente, avalado por varias recomendaciones. En el dibujo, Alfaro muestra a su difunto maestro en el catafalco, ataviado con el hábito de caballero de Santiago , aquella dignidad que tanto le costó conseguir debido a que descendía de conversos portugueses y a que ejercía un oficio vil (así se consideraba el de pintor, si era por dinero), algo que impulsó al rey Felipe IV -que le consideraba un amigo- a concederle la hidalguía en 1659 y a interceder en su favor ante el Consejo de Órdenes, que al final se plegó al deseo del monarca. Como recuerdo de ese episodio quedó la anécdota de la cruz d...