Ducado de plata acuñado por Vlad el Empalador

 


Entre 1456 y 1462, Isabel de Trastámara era una niña huérfana de padre que asistía impotente a los ataques de locura de su madre, mientras su futuro marido, Fernando, ya había sido designado heredero de la Corona de Aragón e iba a tener que enfrentarse en breve a la Guerra de los Remensas, casi simultáneamente a la conquista de Gibraltar por Castilla y al nacimiento de Juana la Beltraneja. Otros nacimientos destacados en esos seis años fueron los de Leonardo da Vinci, Maximiliano de Habsburgo y Juan Ponce de León. Los portugueses se establecían en Guinea y las Azores, la casa de York ascendía al trono de Inglaterra.

Retrato anónimo de Vlad Tepes (Wikimedia Commons)
 

Ése fue el período de tiempo durante el que gobernó Vlad Draculea (Dragwlya, en original rumano), segundo hijo del voivoda Vlad Dracul, en el Principado de Valaquia, tras un efímero primer mandato de poco más de un año al que pusieron fin los otomanos. Vlad, que ha pasado a la historia con el apodo de Tepes (Empalador) por el método de ejecución que solía aplicar a sus abundantes enemigos -que aprendió en su juventud, cuando él y su hermano Radu fueron rehenes del sultán Murad II-, tuvo que reinar entre la espada (el Imperio Otomano) y la pared (Hungría), siendo el rey húngaro Matías Corvino el que le depuso y encarceló por presunta traición. Finalmente se le permitió recuperar el trono en 1475 para frenar a los otomanos, falleciendo en el empeño al año siguiente. 

Representación artística del escudo de armas de Drácula, coronado por una cimera adornada como dragón y el cuervo de Valaquia (Pinterest)
 

El ducado era una moneda de oro o plata originalmente creada en Venecia para competir con el florín de Florencia como divisa en las transacciones comerciales europeas. El anverso del acuñado por Vlad muestra su escudo heráldico, una variante con media luna y estrella del genérico que empleaba la dinastía valaca Basarab (de la que los Drăculeşti eran una rama), a base de barras horizontales. En el reverso está el cuervo de Valaquia sirviendo de cimera y la leyenda, precedida de un crucifijo, dice Iω BΛAΔICΛA BOIBωΔA ΓNb, traducible como "Yo, Vlad, voivoda y príncipe"

En cuanto a la cimera en sí, probablemente pretenda recrear un dragón, ya que tal sería la traducción exacta de Dracul, frente a la habitual de diablo; además, cabe recordar que tanto el Vlad padre como el hijo eran miembros de la Orden del Dragón, fundada por Segismundo de Luxemburgo en 1408 y cuyo símbolo era el legendario animal.

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