Dispensa de Carlos III para conceder grados universitarios a una mujer


El 23 de abril de 1785, Carlos III emite una real orden por la que dispensa a María Isidra de Guzmán y la Cerda para obtener los grados de Filosofía y Letras Humanas en la Universidad de Alcalá de Henares, que, como todas por entonces, prohibía el acceso a mujeres. El rey lo justifica por las "sobresalientes qualidades personales de que está dotada".

María Isidra, que aún no tenía dieciocho años, era hija de Diego de Guzmán y Fernández de Córdoba, marqués de Montealegre y conde de Oñate, siendo su madre, María Isidra de la Cerda y Guzmán, duquesa de Nájera y condesa de Paredes de Nava; entre ambos reunían dieciséis títulos nobiliarios, seis de ellos con Grandeza de España y ella misma llegó a asumir los títulos de marquesa de Guadalcázar y de Hinojares. 

Notificación de la Real Orden al rector de la Universidad de Alcalá,  firmada por el escribano de Cámara y de Gobierno, del consejo Real de Castilla, Pedro Escolano de Arrieta 

En el plano intelectual, seguía los pasos de su abuela, la condesa de Paredes, que en 1654 había escrito una obra en seis volúmenes titulada Año cristiano. A propuesta del marqués de Santa Cruz, ingresó en la Real Academia de de la Lengua como socia honoraria en 1784, con sólo diecisiete años (fue la primera mujer académica), y poco después en la de la Historia. Por la orden real, realizó el correspondiente examen de grado, en el que se le hicieron preguntas sobre griego, latín, francés, italiano, español, retórica, mitología, geometría, geografía, filosofía en general, lógica, ontosofía, teosofía, psicología, física en general, física en particular, tratado sobre los animales, tratado sobre los vegetales, sistemas del orbe, esfera armilar y ética. La prueba fue oral y ella respondió con “prontitud, claridad y fondo de doctrina, dando las más claras pruebas de su extensa instrucción, perspicacia de ingenio y memoria singular”.


Notificación al rector de la Universidad de Alcalá para que se confiera el grado a María Isidra "con el decoro y honor correspondiente".

Obtuvo así el doctorado (la Doctora de Alcalá, la apodaron) y al día siguiente tuvo que realizar una disertación sobre “si la mujer virtuosa y docta podía enseñar en las universidades las ciencias profanas y sagradas”. Fue entonces nombrada catedrática honoraria de Filosofía Moderna, consiliaria perpetua de la Universidad y examinadora de cursantes filósofos. Se cree que en el extraordinario interés manifestado por el rey intervino también el deseo de modernizar una universidad que estaba obsoleta, anclada en la escolástica y reacia a abrirse al empirismo. Sirva como ejemplo que uno de los apartados hablaba sobre el sistema de Copérnico, del que decía que "se ajusta a las leyes físicas y astronómicas, pero no a la Sagrada Escritura, que enseña que el Sol se mueve y que la Tierra permanece inmóvil; por ello, no se puede mantener como tesis".

Unos meses más tarde, María Isidra entró también en la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País (primera mujer que entraba en una sociedad de ese tipo) y en la Sociedad Económica Matritense, apoyada por Jovellanos pero con la oposición de Cabarrús, que consideraba discutibles sus méritos por no traducir las lenguas clásicas del original sino del francés, viendo asimismo demasiada influencia de su abolengo.


Carlos III retratado por Mengs (Wikimedia Commons)

En septiembre de 1789 contrajo matrimonio con otro Grande, Rafael Antonio de Sousa y tuvieron cuatro hijos. Habiendo fallecido su gran protector, Carlos III, y viendo cómo la Revolución Francesa había cambiado el panorama político, con la caída de los ilustrados, decidió dedicarse a la vida familiar en Córdoba. No obstante, era de salud enfermiza y falleció joven, en 1803. Su viudo, menos culto que ella, sería uno de los que seguirían fielmente a Fernando VII al exilio en Valençay.

Las notificaciones adjuntas se conservan en el Archivo Histórico Nacional junto con varias cartas de agradecimiento de María Isidra, una copia del texto del título y otros documentos relacionados. Se pueden consultar en PARES (Portal de Archivos Españoles).

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