Mutterkreuz, la condecoración nazi para el Día de la Madre



Aunque tuvo antecedentes varios a lo largo de la Historia y muy especialmente en el siglo XIX, el Día de la Madre se instituyó oficialmente en EEUU en 1914 a partir de una festividad metodista ideada siete años antes y de ahí se difundió a muchos países. Lógicamente, se adaptó a la idiosincrasia de cada uno y si en los católicos se vinculó a la Inmaculada Concepción, en otros lo hizo ajustado al contexto que se veía.

Eso último quedó claramente patente en Alemania, donde lo introdujeron los floristas en 1923. Pero fue una década más tarde cuando alcanzó una dimensión curiosa. El régimen nazi lo designó fiesta oficial vinculada a la raza, como una forma más de fomentar la natalidad y en rivalidad con las celebraciones de carácter religioso que al respecto hacían los cristianos del país. Se celebró por primera vez en mayo de 1934.

Ann Marie Jarvis, la estadounidense creadora de la fiesta
El nazismo devolvía a la Mujer a una situación análoga a la que había tenido en la Antigua Grecia: supeditada al varón y volcada en la reproducción como herramienta de transmisión de la pureza genética y restringido su papel social al ámbito familiar, ya que la emancipación femenina fue definida por Joseph Goebbels (ministro de Propaganda) como fruto "del intelecto judío" y los mundos de hombres y mujeres debían estar "divorciados".

Para llevar esto a la práctica se procuró retirar a la mujeres casadas del sector laboral ofreciéndoles a cambio el ehestandsdarlehen o préstamo conyugal concedido a los nuevos matrimonios para poder hacer frente a los primeros gastos sin necesidad de que la esposa trabajara fuera del hogar. Los puestos a los que ellas renunciasen permitirían dinamizar el mercado de trabajo al quedar para candidatos masculinos y además se aseguraba una mayor presencia de ellas en casa, lo que tenía otro importante objetivo: el citado fomento de la natalidad.

Entre otras medidas, se incrementaron los impuestos a las familias sin hijos, se prohibió el aborto -salvo para las razas no puras- y se desarrolló una legislación para ayudar a la infancia que se encargó de apoyar la Lebensborn Eingetragener Verein, una asociación que facilitaba hogares para maternidad, administraba orfanatos, otorgaba ayudas económicas y gestionaba matrimonios entre miembros de las SS y mujeres racialmente consideradas adecuadas

Portada de una publicación propagandística
El objetivo era aumentar la tasa de fecundidad para, siguiendo las teorías eugenésicas de Francis Galton (un erudito inglés primo de Darwin que postulaba la superioridad de unas razas sobre otras por factores biológicos sin imaginar que un día sus erróneas tesis sustentarían un genocidio), proporcionar a Alemania una nueva generación de ciudadanos que racialmente se amoldaran a los postulados de la doctrina nazi, así como a constituir un fuerte capital humano que mejorase la economía e integrase las filas de un ejército potente.

Y así, en diciembre de 1938 se creó incluso una condecoración, entregada por primera vez el Día de la Madre del año siguiente, a imitación de la Médaille d'Honneur de la Famile Française, fundada en Francia en 1920 (de hecho, la Unión Soviética también tenía la suya), que el Ministerio de Higiene galo concedía a las madres que acreditasen vástagos con buena salud física y mental, amor por el trabajo y sentimiento patriótico. La germana se llamó Ehrenkreuz der Deutschen Mutter, resumido en Mutterkreuz, e iba también en esa línea.

La mujer que la recibiera tenía que cumplir unos requisitos como ser aria y tener un número mínimo de hijos -vivos, evidentemente-. Dicho número determinaba el tipo de cruz que se le entregaba, cosa que también pasaba con la medalla francesa; había tres clases: de cuatro a cinco hijos, de bronce; entre seis y siete, de plata; y ocho o más, de oro.

Como se registraron varios millones de peticiones desbordando cualquier previsión, se decidió establecer una edad mínima para recibirla, establecida en sesenta años. Louise Weidenfeller, de sesenta y uno y natural de Múnich, fue la primera en ser condecorada con una mutterkruz de primera clase. Aún así, llegaron a entregarse tres millones de ellas, incrementándose el número progresivamente a medida que pasaba el tiempo. Se suprimieron en 1957.

Entrega de una mutterkreuz (Bundesarchiv, Bild, en Wikimedia Commons)


Foto cabecera: Mutterkreuz de primera clase con su estuche (Frankenmaddin en Wikimedia Commons)

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